Prestamos - El Senado de Estados Unidos aprobó hoy por abrumadora mayoría la
iniciativa de reforma al sistema de tarjetas de crédito, que busca
acabar con los cobros desmedidos y los abusos contra millones de
usuarios en el país.
Con 90 votos en favor y sólo cinco en contra, la Cámara alta aprobó el proyecto promovido por sus partidarios como un antídoto contra las prácticas predatorias de las compañías crediticias, incluidos aumentos arbitrarios de tasas de interés y sanciones.
Con 90 votos en favor y sólo cinco en contra, la Cámara alta aprobó el proyecto promovido por sus partidarios como un antídoto contra las prácticas predatorias de las compañías crediticias, incluidos aumentos arbitrarios de tasas de interés y sanciones.
"La legislación finalmente ayudará a hacer más justas las cosas entre
los tarjetahabientes y las empresas crediticias. Hará que
tarjetahabientes responsables sean tratados responsablemente por las
compañías crediticias", dijo el senador demócrata Bob Menéndez.
La iniciativa senatorial obliga a las empresas a verificar que los solicitantes de una tarjeta de crédito tengan capacidad financiera para pagar la deuda y prohíbe los cobros inexplicables o los incrementos arbitrarios de las tasas de interés.
Sin embargo, la versión del Senado difiere de la aprobada por la Cámara de Representantes, por lo que los miembros de ambos órganos legislativos deberán conciliar el texto antes de enviarlo para un nuevo voto y para su promulgación por el presidente Barack Obama.
La Casa Blanca apoya la legislación, luego que el presidente Obama ha insistido en que es necesaria una reforma al sistema de tarjetas de crédito que ponga fin a los abusos e injustos incrementos de intereses.
"Es tiempo de una reforma (al sistema de las tarjetas de crédito) construida en la transparencia, ética y responsabilidad mutua", indicó el mandatario estadunidense en un reciente viaje a Nuevo México.
La iniciativa senatorial obliga a las empresas a verificar que los solicitantes de una tarjeta de crédito tengan capacidad financiera para pagar la deuda y prohíbe los cobros inexplicables o los incrementos arbitrarios de las tasas de interés.
Sin embargo, la versión del Senado difiere de la aprobada por la Cámara de Representantes, por lo que los miembros de ambos órganos legislativos deberán conciliar el texto antes de enviarlo para un nuevo voto y para su promulgación por el presidente Barack Obama.
La Casa Blanca apoya la legislación, luego que el presidente Obama ha insistido en que es necesaria una reforma al sistema de tarjetas de crédito que ponga fin a los abusos e injustos incrementos de intereses.
"Es tiempo de una reforma (al sistema de las tarjetas de crédito) construida en la transparencia, ética y responsabilidad mutua", indicó el mandatario estadunidense en un reciente viaje a Nuevo México.