Durante el segundo trimestre, el congresista demócrata Barney Frank ayudó a aprobar un proyecto de ley en el Congreso que impone normas estrictas a las instituciones que otorgan préstamos, incluyendo limitaciones sobre cuándo y cómo los bancos aumentan sus tasas de interés a las tarjetas.
La mayor parte de la normativa entrará en efecto a mediados de febrero, un plazo establecido por el Congreso para dar tiempo a los bancos a prepararse ante el cambio. Sin embargo, Frank, quien dirige la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara Baja, dijo durante una audiencia ayer que los bancos han aprovechado para aumentar las tasas, justo antes de que se aprueben las limitaciones.
De tal grado, Frank introdujo ayer una nueva iniciativa de ley para adelantar la normativa al 1 de diciembre, a fin de limitar la capacidad de los bancos de subir arbitrariamente las tasas de las tarjetas de crédito a sus clientes.
"Está muy claro que este es el tipo de protección por el que no deberíamos esperar y que debería avanzar ya", dijo Frank sobre las nuevas normas para imponer control sobre las tarjetas de crédito.
Frank también dijo que espera ofrecer un respiro a los comerciantes que pagan cuotas altas a los bancos a cambio de aceptar tarjetas de crédito de sus clientes.
La audiencia incluyó el testimonio de Kathy Miller, la dueña de una tienda de comestibles en Vermont, quien casi rompe a llorar cuando describió la presión impuesta en su negocio debido a los altos pagos establecidos por las compañías de tarjetas de crédito.