Desde el año pasado, las entidades financieras en México han sufrido un deterioro de sus índices de morosidad en tarjetas de crédito, que más que triplican los de su cartera total de préstamos.
Las nuevas normas, que esperan ser
aprobadas pronto por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV),
cambiarían la forma de establecer las provisiones contra el nivel de
morosidad -créditos vencidos respecto a la cartera total- en tarjetas
de crédito.
El sector bancario mexicano, liderado por el
español BBVA y el estadounidense Citigroup, podría tener que
incrementar sus reservas en más de 13,600 millones de pesos (1,000
millones de dólares), al tener que anticipar la posibilidad de
incumplimientos de pagos, según cálculos gubernamentales.
Las actuales normas determinan las provisiones a partir del historial crediticio de los clientes. La nueva normativa haría establecer las reservas sobre la base de la línea de crédito disponible para los usuarios.
'La mayor parte del impacto de las reservas que van a requerir los bancos es porque antes mirabas al saldo de la tarjeta de crédito y ahora ves a la línea de crédito', dijo Alejandro García, un analista de Fitch Ratings en Monterrey.